Técnicas de estudio : un método para mejorar el rendimiento:
Prelectura. Se trata de
que el alumno se anticipe a la lección y que, cuando el profesor explique el
tema en clase, él ya se lo haya leído y sepa de qué está hablando.
Lectura comprensiva. Según el
fundador del Instituto Pascal, la mayoría de los estudiantes utiliza sólo esta
técnica: leer el temario, varias veces si es necesario, y tratar de entenderlo
y memorizarlo.
Subrayar. El paso
siguiente es el análisis. “Subrayar las ideas principales y las secundarias
(con diferentes colores). Sólo una palabra, no toda la línea», explica.
Hacer resúmenes. Es el momento de sintetizar: resumir de la forma más breve posible, pero
teniendo cuidado de no dejar nada importante fuera. Hay que emplear nuestras
propias palabras para que sea más sencillo de recordar, a la vez que se repasa
mientras se escribe.
Hacer esquemas. Son otra forma
de sintetizar. Pascual explica que resulta más sencillo organizar las ideas si
se representan jerárquicamente, destacando las ideas principales y secundarias
mediante flechas o similares.
Reglas mnemotécnicas. Muy útiles para recordar nombres, fechas o conjuntos,
relacionando conceptos mediante palabras clave o siglas.
Repaso. Según expertos,
es necesario repasar lo estudiado con la ayuda de los resúmenes y los esquemas,
ya que, «si no se hace, a las 24 horas se habrá olvidado todo».
Autoevaluación. hacer exámenes
simulados u orales y tarjetas con preguntas y respuestas.
Organización. Para que estas
técnicas de estudio tengan éxito, es necesario distribuir el tiempo
correctamente, preparar un calendario de estudio y evitar estudiar los días
previos al examen.
Comenzando el Estudio
1. Ordena tu
habitación o zona de estudio. Si ordenas tu entorno, se ordenarán también tus
ideas internas y tus esquemas cognitivos.
2. Despeja la
zona de estudio de objetos susceptibles a la distracción, el teléfono móvil
principalmente.
3. Prepara
todo el material necesario durante el estudio para que no existan posibles
distracciones al tener que ir en busca de algo que hayas olvidado.
4. Muestra
buena actitud. Tu postura, tus gestos, tu forma de estudiar… todo influye
para rendir más o menos. Si, por ejemplo, tienes una postura de desgana te
costará más, si te sientas correctamente, con energía y dispuesto a aprender,
tu rendimiento será más eficaz y lograrás más en menos tiempo.
5. Toma
el mismo hábito todos los días. Acostumbra a establecer siempre un
mismo horario y lugar de estudio. Si tu organismo se acostumbra a una
rutina la percibirá cómo necesaria.
6. Planifícate diariamente de
modo que repartas un tiempo conveniente para el estudio y otro para tu ocio y
descanso.
7. Procura organizarte
para llevar el estudio al día. No te des atracones de última hora, solo
servirán para saturarte y agobiarte, te harán sentir mal, perderás confianza en
ti, la energía se debilitará antes de lo previsto y es probable que ocasione
espacios en blanco en tu mente que te pueden llegar a traicionar en el momento
del examen.
8. Controla el tiempo de
estudio para aprovecharlo al máximo. Puedes ayudarte de un cronómetro,
reloj de arena, etc. siempre y cuando no te suponga una nueva distracción.
9. Motivación ante todo. Busca
algo que te motive al estudio, ya sea una satisfacción o premio al finalizarla
o la propia autorrealización al conseguir lo que te propones.
10. Papel y pluma siempre en mano. Si
tus manos están ocupadas y además están activas escribiendo, evitarás
distraerte mirando al techo o pensando en las musarañas. Además la información
te llegará doblemente y obligarás a tu cerebro a procesarla para poder
escribirla. Ya tienes parte del estudio ganado.
11. Primera lectura y
acercamiento al tema a estudiar. Antes de comenzar a estudiar como tal,
familiarízate con la materia. Basta con releerlo para que la mente se vaya
poniendo en funcionamiento y lo vaya asociando a otras ideas.
12. Si estás solo y no molestas a
nadie, convendría hacer una lectura en alto de los puntos clave para
escuchar la información además de leerla: doble entrada de información por
vista y oído, y ordenamiento de ideas.
13. Plantéate pequeños objetivos a
corto plazo. No pretendas conseguir todo a la vez. Es mejor ir dando pequeños
pasos pero firmes e irte sintiendo realizado progresivamente, que querer
conseguir demasiado al mismo tiempo y no lograrlo.
Trucos Durante El Estudio
14. Repite, repite y repite. Puedes
conseguir que lo estudiado se quede rápidamente en tu memoria a corto plazo
pero si quieres mantenerlo por más tiempo deberás repetir, releer y reescribir.
Aprendemos principalmente por repetición.
15. Haz tus propios apuntes. Detecta
las ideas principales, subraya, haz anotaciones y elabora esquemas. A partir de
ahí relaciona ideas, haz trabajar a tu mente y reescribe lo aprendido por ti
mismo a modo de resumen. Al procesar la información se está produciendo
aprendizaje. No creas que es una pérdida de tiempo, al contrario, tendrás mucho
avanzado.
16. Si tienes dudas sobre algo en
concreto anótalo y más tarde busca información, ya sea con ayuda del
diccionario o la enciclopedia, con un compañero o con el profesor.
17. Utiliza estrategias
mnemotécnicas para memorizar nombres difíciles
o información más compleja. Asocia lo nuevo a algo que ya conozcas o que te
resulte fácil de recordar, nuestra capacidad cognitiva adquiere nuevos
aprendizajes mediante la asociación de ideas nuevas con otras ya conocidas
modificando y enriqueciendo así nuestra estructura mental.
Ejemplo: para aprender el nombre de varios ríos de España como pueden ser:
Tajo, Duero, Tormes, Ebro, Guadalquivir, Turia, Jucar, Segura… Puedes inventar
siglas, palabras o frases que te resulten graciosas y fáciles de recordar para
agrupar los ocho nombres: tadueto, eguatu.
18. Si te quedas atascado, pasa a otra
cosa. No pierdas el tiempo pensando en que tienes que aprender ese trozo,
olvídalo. Ya volverás a ello en otro momento que estés más receptivo para
comprender y retener ese punto.
19. Haz descansos. Por ejemplo, cada
hora de estudio realiza un descanso de diez minutos. La mente se cansa y
necesita renovarse. A los cincuenta minutos de estudio continuado
aproximadamente, la capacidad de atención y retención suele perderse o verse
muy desmejorada. La técnica Pomodoro puedo ayudarte en este sentido.
Después de estudiar
20. Comprueba que sabes lo que has
estudiado. Repítete a ti mismo o alguien la lección estudiada o reescríbela sin
mirar apuntes. Conviene esperar al menos medio minuto para comprobar si
realmente te sabes lo que has estudiado, pues la memoria a corto plazo retiene
la información durante 20 ó 30 segundos y lo que nos interesa es que pase a la
memoria a largo plazo para mantenerla y recordarla en el futuro
21. Repasa. Cuando vuelvas a retomar
el estudio, relee lo que viste el día anterior para evitar que se vaya
diluyendo la información. Si no recordamos lo aprendido, con el tiempo se
va perdiendo. De lo contrario, lo reforzamos.
22. Date un premio o capricho por el
trabajo bien realizado. Puede ser una motivación para continuar la próxima vez
y te sentirás mejor.
23. Desconecta al acabar el
tiempo de estudio y haz todo que aquello que tenías pendiente o simplemente lo
que te apetezca. El tiempo de estudio ha acabado, no satures tu mente con lo
mismo, relájate.
Mientras haces el examen
Aunque hayamos estudiado siguiendo
pasos efectivos, a veces en el momento clave del examen parece que todo
desaparece y nos cuesta enfrentarnos a la evaluación. No permitas que los
nervios te traicionen, para ello puedes tener en cuenta estos consejos:
24. Respira. Si alguna vez has hecho
yoga seguro que conoces métodos efectivos para la correcta respiración y
relajación. Sino, puedes utilizar el método 6+6+12. Inspira 6 segundos, reten
el aire otros 6 y finalmente expulsa lentamente el aire durante 12 segundos.
Repítelo al menos cinco veces. Estas respiraciones también te pueden servir
para otras situaciones que necesites calmarte, como puede ser ante entrevistas de trabajo o
momentos difíciles en los que te ataque la ansiedad.
25. Seguridad en ti mismo. Has
estudiado, lo sabes, no hay por qué preocuparse, si sientes seguridad los
nervios se evaporarán.
26. Cree en ti. Positividad, siente
que puedes. Si realmente lo sientes seguro que lo conseguirás.
27. Nada de repasos de última hora.
Sólo servirán para confundirte y te harán dudar de lo que sabes o no. Olvídate
ya de estudiar, ese tiempo ya ha pasado. Ahora es el momento de demostrar lo
que has conseguido con tu esfuerzo. Cuando estés ante el folio expulsa la
información que te pidan, te saldrá bien.
28. Mientras realizas el examen
procura no parar ni distraerte a no ser que realmente lo necesites
(respirar, beber agua, hacer memoria…). Por dos razones principales: puedes
perder el hilo de la información y pierdes tiempo valioso que no podrás
recuperar.
29. Si dudas en algún punto pasa al
siguiente. Si pierdes mucho tiempo puedes dejar sin contestar cosas que sí
sabes bien.
30. Último repaso. Intenta que te
sobre un poquito de tiempo al final para dar un último repaso. Puede que
hayamos saltado algún punto, haber confundido información que sí sabemos,
erratas ortográficas que dificulten el entendimiento del examen, datos que
hemos apuntado aparte… Si das un buen repaso y corriges fallos tontos puedes
ganar puntos extra.